Una paciente de noventa y nueve años tuvo que esperar 9 horas en el Hospital de Barbastro, una vez fue dada de alta, para ser trasladada en ambulancia medicalizada a la residencia geriátrica de Tamarite de Litera donde debía ingresar. Los hechos sucedían el pasado 7 de mayo, y la familia de la anciana elevaba una queja en el mismo hospital ante unos hechos que consideran, “son inadmisibles por la falta de previsión, coordinación e información ofrecida a la familia durante, todas las horas de espera e incertidumbre”, nos cuenta Lourdes Ibáñez, hija de la paciente afectada.”Mi madre se encuentra en una situación de especial vulnerabilidad. El mismo día del alta en el hospital debía ingresar en una residencia para mayores con el objetivo de facilitar su recuperación y garantizar una atención adecuada a su estado de salud”, refiere Lourdes, ante la circunstancia vivida con su madre en un hospital donde, una vez más, los sanitarios supieron estar a la altura: “Queremos agradecer el trato humano y la profesionalidad del personal de planta del hospital, que en todo momento estuvieron atendiendo a mi madre de la mejor manera posible”, subraya la vecina de Tamarite de Litera, todavía sorprendida por lo acontecido en el hospital de referencia para 115.000 ciudadanos de esta zona oriental de la provincia.
Por todo ello, la familia solicita una explicación formal de lo sucedido y de las causas que originaron esta demora, además de los protocolos de coordinación entre las altas hospitalarias y el servicio de ambulancia: “Se deben adoptar medidas eficaces para evitar que estas situaciones vuelvan a repetirse y puedan afectar a otros pacientes, sobre todo a personas de edades avanzadas con especiales necesidades asistenciales”, concluye Lourdes Ibáñez.









