Salud Pública del Gobierno de Aragón ha prohibido el consumo de agua para beber y cocinar de la red pública tras haber comprobado el Ayuntamiento una alteración de clorato en la analítica realizada por el laboratorio contratado para este servicio. La prohibición no afecta a otros usos como el aseo o la ducha, la colada o el riego.
La analítica realizada por el laboratorio ha revelado que el nivel de clorato que ha dado 0,98 miligramos litro, cuando el Real Decreto 3/2023 establece los requisitos de calidad de agua, indica que no se debe superar los 0,7 miligramos litros.

El clorato es un subproducto del hipoclorito sódico, comúnmente conocido como cloro, que se utiliza para desinfectar el agua y convertirla en potable. Por lo tanto, hasta que los parámetros del agua no desciendan al valor de 0,7 miligramos litro, se prohíbe su consumo. Esta mañana, personal del laboratorio ha tomado nuevas muestras de agua y en un breve pazo informará al Ayuntamiento sobre los niveles.









