El pabellón Joaquín Saludas acoge del 6 al 8 de diciembre la celebración de la XXXI edición de la Feria del Libro Aragonés que convierte a Monzón en la capital cultural de Aragón durante este puente con la presencia de editoriales, autoeditores, escritores y lectores que disfrutan de la fiesta de las letras aragonesas.
La teniente de alcalde, Marta Montaner Durán, ha inaugurado la presente edición excusando “en primer lugar la ausencia por cuestiones de agenda del alcalde Isaac Claver y quiero destacar el trabajo que realiza la directora Olga Asensio y el concejal de Ferias, Jairo Sánchez, para que esta fiesta sea una realidad año tras año”.
Jairo Sánchez ha destacado que “hay mucho trabajo detrás para que la feria cada año abra sus puertas a las editoriales, escritores y lectores que asisten a una programación completa durante tres días con un múltiples y variadas presentaciones. Así que espero que haya muchas ventas e invito a todos a acudir a la Feria donde encontrarán un libro que se ajuste a sus gustos o el regalo para estas fechas. Una edición que, espero sea la última fuera de la Azucarera que ha hecho que en esta ocasión en el Saludas, todos estén más unidos ya que no hay separaciones entre los expositores”.

Desde hace 5 años, Olga Asensio es la directora de la FLA quien ha querido recordar “la apuesta que hacen las editoriales por venir cada año y más en los últimos años donde ha habido dificultades en el sector. A pesar de ello, siempre trabajan para estar aquí y dar a conocer las novedades aragonesas en esta cita clásica, pero que cada año esperamos sus presentaciones y últimas publicaciones”.
En representación de la Diputación de Huesca, su diputado Carlos Sampériz ha reconocido “el trabajo que realiza Monzón con esta feria que reivindica la cultura desde Huesca a toda la comunidad aragonesa, un proyecto que visibiliza las letras aragonesas”.
PREGÓN A CARGO DE VÍCTOR JUAN
El comunicador local Francisco José Porquet ha presentado al pregonero de la XXXI edición de la FLA, el zaragozano Víctor Juan quien ha dicho que “escribo para que todo el mundo sepa que durante los días seis, siete y ocho de diciembre se celebra la trigésimo primera edición de la Feria del Libro Aragonés de Monzón. Que todos sepan que treinta y un años es un tiempo que tiende a infinito. Que tengan bien claro que la Feria del Libro Aragonés de Monzón es un acontecimiento extraordinario y que tenemos que estar muy agradecidos a quienes alumbraron esta idea y a esos otros que cuentan la vida en ferias y que trabajan para hacer realidad, año tras año, contra viento y marea, esta prodigiosa reunión de editores, editoriales y autores que hacen para nosotros libros en las tres lenguas de nuestro Aragón diverso. Es menester que todos, vecinos de Monzón y foranos, participen y disfruten de este encuentro, de esta conjunción de los astros que se produce desde mil novecientos noventa y cuatro los primeros días de diciembre, en lo que unos llaman el puente de la Inmaculada, otros de la Constitución y nosotros lo llamamos puente de la Feria del Libro Aragonés de Monzón, es decir, el puente de los libros, el puente de las letras, el puente de la cultura aragonesa”.
En el pregón ha hecho alusión a Joaquín Costa “cuando era niño, Costa quería leer permanentemente y leía en cualquier parte, en el campo y en la cocina de su casa, leía todo lo que caía en sus manos, libros o librotes y tenía tal pasión por el conocimiento, que sus familiares lo apodaban «el afanoso» porque comía muy deprisa para enfrascarse de nuevo en la lectura. No es extraño que en un diario de juventud escribiera «Si no puedo estudiar, no quiero vivir». Como un homenaje a este montisonense mencionaré algunas de las cosas que los libros son y nos dan.









