En la tarde de ayer sábado, la tormenta seca que se vivió en Binéfar dejó un buen sobresalto en la sierra de san Quílez. Un rayo, según la versión que nos cuentan a esta redacción Agentes para la Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón, impacto en un arbusto y como consecuencia de ello se iniciaba un incendio que, afortunadamente, no presentó las peores consecuencias. El saldo fue de unos 100 metros cuadrados calcinados gracias a la rápida intervención de la Policía Local y Guardia Civil. La casualidad quiso que el aviso de lo que estaba sucediendo se produjera de manera rápida, y que el rayo impactara en una zona, junto al camino de la sierra que comunica la ermita con el campo de tiro, poco densa de arbustos y plana. Diez metros más abajo, la densidad es mucho mayor y el terreno se escarpa hacia el canal.










