El Ayuntamiento de Monzón ha licitado las obras de reurbanización y renaturalización de la calle Calvario por un importe de 888.359,70€ (IVA incluido), tras el periodo de exposición pública y resolución de las alegaciones presentadas. Cuenta con una aportación de fondos europeos conseguidos a través de la Diputación Provincial de Huesca de casi 500.000 euros.
El proyecto de reurbanización contempla una primera fase en la que se actuará desde la confluencia de la plaza Aragón con la calle Calvario hasta la calle Valencia con un plazo de ejecución de ocho meses.
CONECTIVIDAD Y DINAMISMO
La calle Calvario es una actuación urbanística de conectividad y dinamismo para la ciudad. Se trata de una calle muy vertebradora del municipio y comercial, al disponer locales y equipamientos educativos y deportivos principales de la zona noreste de Monzón. Además, se pretende unir con la reciente peatonalización y pacificación del eje Avenida del Pilar y calle Santa Bárbara, a través de la calle Joaquín Pano (ya pacificada) y el puente medieval histórico sobre el río Sosa. De esta manera, la actuación se propone como una continuidad peatonal, como ejes históricos y monumentales de la ciudad de Monzón y su historia.
Isaac Claver ha recordado que “se trata de una importantísima reforma y acondicionamiento en una de las principales calles de la ciudad. Con esta obra, vamos a mejorar sustancialmente la actual imagen al incorporar zonas más amplias para pasear, 100% accesible, arbolado, mejor iluminación… así como aspectos que, aunque no se ven, también son vitales como la mejora en la red de tuberías. Esta actuación nos dará una calle más viva para el comercio y todos sus establecimientos, más natural, más acogedora y que mejorará el entorno y lucirá mucho más urbanísticamente”.
La pacificación de este eje es posible por existir una alternativa rodada al eje de la calle Calvario, por la actual Av. de Fonz y Av. de la Almunia, que conecta y da servicio a las mismas calles que Calvario. La peatonalización de plaza Aragón y calle Calvario reforzará y potenciará el comercio en planta baja de estos ejes, la relación vecinal, la seguridad vial, los caminos escolares existentes, y la accesibilidad al centro, reduciendo el uso del coche y la contaminación ambiental y acústica en la ciudad.









